
Desde aquella vez que me dije en mis adentros que estaba dispuesto a conocer lo desconocido y lo insólito. Me sentí capaz de lograr encontrar, todas aquellas respuestas que me dejaban en mi cabeza la incógnita de aquellas pequeñas cosas que siempre he deseado, soñado y siempre he querido tener.
Se siente en este preciso momento, todas las respuestas y las situaciones que nunca antes halla encontrado, de repente se van volviendo a mí como si alguna vez hubiesen pertenecido a mi.
Es cuando se viene mirando una luz al final del túnel que tanto trabajo y frío me ha dado recorrer en el camino.
No se siente bien? resolver las piezas que se van armando en el rompe cabezas del nunca acabar, después viene la rápida recompensa, recompensa intensa del miedo en encajar aquella extensa sobrevivencia que me ha llevado por accidente a donde quiero estar y con quien quiero estar.
Todavía hoy estoy cayendo, eso es cuando estoy esclavizado. Siento que me suicido, a veces que mato al miedo. Siempre puedo decir, "Será mejor mañana" aunque sea incierto no tengo miedo, esperando lo que pueda suceder cuando la luz este verde para pasar.
Ese día será para mi, ese día estará para mi. Soy quien tú quieras que yo sea ser, hago lo que quieras que yo sienta hacer. No tengo miedo de lo que vaya a pasar, si tengo el destino amarrado en mis manos.
La adrenalina golpea y crackea mi cabeza, cuando veo el control en mis manos. El cielo sabe que tengo que probar.
Pero alguien me dijo que tenga paciencia y no desespere a lo que ya esta destinado a pertenecer a mi. Pero mientras tanto estaré siguiendo hacia más ocultos lugares y encontrare la respuesta a todo esto.
Algunas noches, no soy fácil, no tengo límites. Los limites los pones tú cuando deseas alcanzar y encontrar algo.
Bienvenido al camino de los ganadores, que se quedan con todo al final...